Estás sentado viéndome desaparecer, mientras me haces creer que no te importa. Ya sabes que sin mí, no sería fácil para vos; aunque aceptarlo, no lo soportas. Hasta esa puerta arrastraré mis pies. Nada haras, nada, ya lo sé. Y lo que más me duele es que, tal vez, no me sobren las ganas de volver. Háblame, no me dejes ir, no te ahorres las palabras que hoy más quisiera oír. No me hagas sufrir, porque para ser sincera, yo no quiero estar sin vos. Este mismo cielo, el que nos ve, ya te ha escuchado prometer,cambiar todas las espinas por rosas. Hay poco que arriesgar, y demasiado que perder, y mientras piensas, el tiempo se agota. Y de todo, lo que más me hiere, es entender como dejaste ir todo lo que alguna vez soñé. Este amor me arrebató la voluntad, y me venció. Ya ves, que sin quererlo, siento que me arrastra y me lleva hasta la frontera de lo que siento por vos. Para ser sincera, yo no quiero estar sin vos.
Siete meses.
Siete meses.
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