Con una reacción en tu mirada, predices claramente lo que quiero. Ya me conoces bien y te lo callas, pues has puesto mi vida en el caldero. Y yo inocentemente voy callendo, como una idiota tan enamorada ; ¿y que le voy a hacer si así te quiero? y te entrego mi vida, del todo en tus manos. Has conmigo lo que quieras, que por supuesto te perdonaría, mi locura no tiene fronteras ; eres dueño de la vida mía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario