Me haces daño, pero vuelvo siempre como un perro fiel a ti. Me levantas y me tiras, me rebotas, me castigas, me perdonas, me golpeas, me acaricias, me rechazas y me abrigas. Discutimos, porque en todo quieres tu tener razón, nos buscamos y ninguno quiere ser el primero en pedir perdón; y seguimos remediando, construyendo, destrozando, comprendiendo, ocultando, ofreciendo y quitando;


No hay comentarios:
Publicar un comentario